Amanecí nervioso,con ganas de dar pedales, pero con un cierto temor ante lo que se avecinaba. Tuve que salir tarde de Oviedo por que hacía bastante frío por la mañana. Sobre las 10 y media de la mañana partí con la bici hacía La Vega,punto de partida de la ascensión al Angliru. 
Unos 20kms por una carretera nacional muy tranquila, intentando no gastar nada de energía. Cuando llegué a la Vega me tomé con calma los últimos preparativos: me deshice de ropa que me guardaron en un bar, cocacola, gel,platano y concentración absoluta. Una pareja de guardiaciviles que había en el bar donde deje la ropa, en coña me comentaron que si necesitaba que me subiesen un poco con el todoterreno. Les comenté que si los necesitaba que ya les llamaría... 
Este puerto esta claramente dividido en 2 partes,los primeros 6kms que van desde un 5 % de media el km que menos , y un 9,1% el que más. La segunda parte es la zona más bestia donde el km más suave es al 12% y el que más al 17.5%. 

He empezado la subida muy cauteloso,despacito y viendo el paisaje brutal que tenía delante mio. Hacía un magnifico día, y menos mal que deje ropa en el bar de abajo. Al poco de empezar ya empecé a sudar bastante. Primeros kms de subida donde noto que las piernas están fuertes, pero también veo que los 39 dientes del plato pequeño no me van a dejar ni un segundo de respiro. Veo rápidamente que voy corto de desarrollo, y decido guardar el último piñón (un 27) para las paredes que me esperan más adelante.
La carretera subía sin descanso,pero me sentía bien y disfrutaba de la ascensión. Se veía parte de lo ascendido, y poco a poco me iba acercando a la cima, aunque aún quedaba lo peor. A mitad de puerto llegué a la zona de Viapará, donde un ligero llano ,con incluso una pequeña bajada,me permitió relajarme un poco.
A partir de ahí, metí todo el desarrollo (un escaso 39x27,con el que había que tirar de fuerza,ya que se atragabantaba bastante ) y A SUFRIR !!!! Una tras otra, fueron apareciendo ante mi verdaderas paredes,primero la zona de les cabanes con un 22%,luego los lagos,más tarde los picones. No había descanso y tuve que sufrir bastante para no poner pie en el suelo. Iban pasando los metros y cada vez sentía más cerca la cima. No tenía tiempo ni para asimilar lo ascendido cuando delante aparecía otra pared. 
Había algo de nieve en las cunetas, y en una zona sombría todos mis planes se derrumbarón. Parte de la calzada llena de nieve y de hielo, así que pie al suelo. Pasé el tramo caminando (unos 100metros), me volví a subir a la bici, pero me había cortado mucho el ritmo.

Llegué a la curva de los cobayos , un 21,5% y donde un poco más arriba se intuía la famosa zona de la cueña de les cabres. Me retorcía sobre la bici, disfrutando de cada pedalada,pero también sufriendo bastante. Poco más adelante tuve que desistir completamente. Fue justo en la cueña donde la carretera estaba llena de hielo. Faltaban 2.5kms para coronar, pero vi que era imposible pasar. Me quedé sin ver la zona más dura, y un poco decepcionado por culpa del hielo y la nieve. Decepcionado , pero también muy contento por haber subido hasta donde la carretera me había dejado y demostrandome a mi mismo que estoy muy fuerte.

Así que allí acabo mi subida, paré, respiré fuertemente ese oxigeno tan puro que corría por aquellas alturas, y me cite con ese puerto para otra ocasión. Descendí con mucho cuidado,hasta mitad del puerto donde María me esperaba en el coche,con ropa seca. Luego fuimos a comer y a llenar de nuevo esas fuentes de énergia que se habian quedado bastante vacias.